Rinoplastias estéticas y funcionales

RINOPLASTIAS ESTÉTICAS Y FUNCIONALES

La rinoplastia se les recomienda a los pacientes que presentan una deformación nasal y/o una particularidad estética. Esta intervención denominada «primaria» si se trata de una primera intervención y, en caso contrario, se denomina «secundaria». La rinoplastia se denomina «funcional» en caso de obstrucción nasal asociada.
Los principios de la intervención se le explicarán durante la primera consulta con su especialista en rinoplastia. Asimismo, se le podrá recomendar una modelización informática por «morphing».

La intervención de rinoplastia se realiza con anestesia general en el ambulatorio o durante una hospitalización breve. Dicha hospitalización podría prolongarse en caso de que se realice la extracción de un injerto de costilla.
 En función de los casos el acceso se disimulará en la nariz o con una pequeña cicatriz en la base de la nariz. Es frecuente colocar tablillas en la nariz durante al menos 5 días.

Los dolores relacionados con la rinoplastia son en general ligeros y el edema y las equimosis son muy variables. Hay que prever unas 2 a 3 semanas antes de reincorporarse al trabajo. El resultado de la rinoplastia es visible enseguida pero no es definitivo hasta a partir de un año. En ocasiones se recomienda un tiempo adicional un año después de la intervención.

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RINOPLASTIA REPARADORA

La nariz puede estar deformada de nacimiento, a causa de un traumatismo o de una patología médica, como tras la ablación de un tumor. En caso de que sea una simple deformación de la nariz, sin pérdida de piel, hablamos de una «rinoplastia reparadora». Se trata en general de una desviación o de un hundimiento de la nariz («la ensilladura»).
En el caso de una nariz desviada, es habitual utilizar injertos de cartílago de tabique que se emplean como apoyo y se denominan «spreader grafts». En el caso de una nariz hundida, es frecuente utilizar cartílago de costilla.
En ocasiones se recomienda una rinoplastia reparadora cuando existen ciertas secuelas de la enfermedad de Wegener, de Sarcoidosis o de policondritis atrofiantes, que producen el hundimiento de la estructura cartilaginosa de la nariz. El abuso de determinadas sustancias tóxicas por inhalación nasal (cocaína o heroína), puede ocasionar el hundimiento de la nariz empezando por el tabique. En esos casos suele ser necesario practicar un injerto del cartílago de la costilla.

-Rinoplastia estética

-Rinoplastia estética

-Rinoplastia estética

-Rinoplastia estética

-Rinoplastia estética

-Rinoplastia estética

Paciente con una protuberancia no desviada, con la punta caída, asociada a una obstrucción nasal. Fotografías anteriores y posteriores a la rinoplastia.

-Rinoplastia estética

Paciente con una protuberancia no desviada, con la punta caída, asociada a una obstrucción nasal. Fotografías anteriores y posteriores a la rinoplastia.

-Rinoplastia estética

Paciente con una protuberancia no desviada. Fotografías anteriores y posteriores a la rinoplastia.

-Rinoplastia estética

Paciente con una protuberancia desviada. Fotografías anteriores y posteriores a la rinoplastia.

-Rinoplastia secondaria

Fotografías anteriores y posteriores a la rinoplastia.

-Rinoplastia secondaria

Fotografías anteriores y posteriores a la rinoplastia.

 

RECONSTRUCCIÓN DE LA NARIZ

Se recomienda una reconstrucción de la nariz en caso de amputación parcial o completa de la nariz, que puede ocurrir tras un accidente o tras la ablación de un tumor. Las técnicas varían en función de la amplitud de la pérdida de sustancia.
En caso de pérdida de piel de poco tamaño, es habitual realizar injertos de piel o de los colgajos de piel obtenidos de regiones adyacentes. Los injertos de piel se pueden tomar de la parte delantera de las orejas o por encima de las clavículas. Si la zona que se tiene que reparar es mayor, pueden ser necesarios para la reconstrucción colgajos cutáneos extraídos de la frente, las mejillas e injertos de cartílago obtenidos de las orejas y las costillas. En caso de obstrucción nasal tras la reconstrucción, puede ser necesario situar injertos en las fosas nasales para mantener su calibre.
En los casos de reconstrucción nasal completa, es habitual utilizar un colgajo de piel de la frente, junto con trasplantes de cartílago auricular. En ese caso, la intervención se desarrollará en dos o tres tiempos, con 3 semanas de intervalo. La intervención se puede realizar en el ambulatorio y es poco dolorosa. En caso de imposibilidad de reconstrucción, algo poco habitual, es posible recomendar una prótesis amovible, que llamamos «epítesis».

PERFORACIÓN DE TABIQUE

Las perforaciones de tabique (“perforación septal”) pueden no tener causa o ser efectos secundarios tras una intervención de nariz, algunas enfermedades (enfermedad de Wegener, policondritis atrofiantes) o por un abuso de sustancias tóxicas (cocaína). Se recomienda una intervención quirúrgica de cierre únicamente en caso de molestia significativa: silbidos, cortezas, sangrados. El cierre se asegura mediante una sutura local con desplazamiento de la mucosa nasal en ocasiones y asociado a un trasplante de tejido obtenido bajo el cuero cabelludo (“aponeurosis temporal”). Esta intervención, poco dolorosa, se puede realizar en el ambulatorio.